¡No Pasarán! y el feriado que falta.
19 de Julio. Un día más, que pasa sin penas ni glorias, pero que podría (y quizás debería) ser recordado en todo el mundo. El día 19 de julio de 1936 el pueblo español se levantó para defender la democracia, contra el ejército de su propio país… y la banca internacional.
España. 18 de julio de 1936. Ese fue el día que, tras meses de planeamiento, el ejercito español decidió disparar el golpe de estado contra la Segunda Republica Española, que había sido llevada al poder por el voto mayoritario del pueblo. Como había sucedido y sucedería tantas otras veces, en otros tantos países del mundo, la Oligarquía, la Banca y el Clero decidieron “que ya estaba bastante” de las libertades y derechos que el pueblo español se estaba concediendo. El divorcio, jornada de trabajo limitada, licencia por enfermedad, derechos civiles para las mujeres, casamiento civil, estas eran algunas de las medidas que formaban el libertinaje de la Segunda República. La reforma agraria y el recorte de los privilegios del clero, se avizoraban en el horizonte.
El mundo estaba acostumbrado a ver caer las democracias bajo el puño militar, sin inmutarse. Pero el 19 de julio ocurre lo impensable: el pueblo español se levanta en armas y dice ¡No Pasaran! al golpe de estado. ¡No Pasaran! a los militares sublevados en las guarniciones coloniales de Ceuta y Melilla. ¡No pasaran! a la recién creada banca internacional, que tiembla ante la idea de que los pueblos se liberen de su esclavitud. Así, sin preparación, ni más organización que la de la solidaridad, se encolumnan los milicianos detrás de las banderas rojas y negras de Durruti y los Sindicatos y las banderas rojas del Partido Comunista y el Socialismo Español. Parten a hacer la guerra y la Revolución.


La historia de esos cuatro años es larga: el apoyo incondicional de la banca internacional al gobierno de Alemania Nazi y al Fascismo italiano, Inglaterra proveyendo aviones y armas a Hitler para que la Luftwaffe bombardee a los republicanos “rojos” (esos mismos aviones que bombardearán Londres un par de años después) Del otro lado, los miles de brigadistas “internacionales” que acuden a pelear por la democracia y la revolución (incluidos 302 Argentinos); la ayuda del gobierno revolucionario mexicano (las primeras armas que llegan desde el extranjero a España)…. Historias de heroísmos y traiciones.
Finalmente los tanques italianos, los aviones alemanes y sobre todo los bancos, ganan la guerra para Franco y sus Fascistas. Para el pueblo español se termina la democracia, la revolución queda trunca. Para el mundo, se termina el sueño de la democracia del pueblo y la liberación de los oprimidos. Los carteles bancarios abren las puertas a Hitler, Mussolini e Hiroito, a la Segunda Guerra Mundial, los Campos de la Muerte y la Bomba Atómica.
Pero la historia sigue. Sigue en Cuba, en Angola, en la RDA, en China y en Chile, en Nicaragua, en Viet-Nam ¿Como termina la historia? Eso todavía está por verse…












